En la taberna de El Gorrión, a la sombra de la catedral de Jaén, Arturo Pérez-Reverte, Fito de Cózar y yo tomábamos vino añejo y queso con rosquillas.

- ¿En qué andas metido ahora? . Me preguntó Arturo.

- Todavía no tiene título. Es una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie.

- Ése es el título - Dijo Arturo.

Gracias Maestro.

Volver a la página de Juan Eslava