Un poco de luz en la oscuridad, para iluminar la estancia, la suficiente para que podáis disfrutar de trozo de un hermoso libro y un regalo a cambio de haberos encaminado por esta senda misteriosa.

Del "CANTAR DEL MIO CID"

" Ya entra el Cid Ruy Díaz por Burgos;

sesenta pendones le acompañan.

Hombres y mujeres salen a verlo,

los burgaleses y burgalesas se asoman a las ventanas:

De todas las bocas sale el mismo lamento:

¡Oh Dios, qué buen vasallo si tuviese buen Señor! "

Mio Çid Roy Díaz  por Burgos entrove

En sue compaña  sessaenta pendones;

exien lo ver  mugieres e varones,

burgeses e burgesas   por las finiestras sone.

De las sus bocas  todos dizían una razóne:

¡Dios, que buen vassallo, si oviese buen señore! 

ciego sol, la sed y la fatiga.

Por la terrible estepa castellana,

al destierro con doce de los suyos

-polvo, sudor y hierro-, el Cid cabalga.

M. Machado

 

Aquí os dejo cual regalo "el cantar del mío cid" hacedlo, sólo habéis de tomarlo

 

 

Volver al registro

Inicio