Cada nueva alegría que llega inesperada

Pensamientos y fe vislumbrada.

Cosas pequeñas, cotidianas que me suceden

Compartidas las penas...

Poemas que narran nuestras historias

Vislumbrándonos a medias

Descubriendo las vidas, las cosas que duelen

El sentimiento y la huella.

Así como la lluvia serena, sin ruido, ligera

Va calando inexorable en la tierra,

Nos fuimos uniendo, fundiéndonos

sin darnos cuenta apenas,

compañeros improvisados, camaradas...

a veces refugio de oscuras tormentas.

Cada línea, palabra y bosquejo...

cada pensamiento compartido nos hizo volar

danzar, si tu quieres, derrotas extrañas

nos hicimos de fe, sueño, dolor y esperanza.

Y a la mañana, cuando la eterna lluvia escampó

nos cogió de sorpresa, ligeras las almas

amaneció la vida risueña otorgándonos la fe.

Mirlo

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